El gigante silencioso
En 2022, China puso en marcha la represa Baihetan, una obra de ingeniería que supera en capacidad instalada a cualquier hidroeléctrica construida hasta entonces. Sin embargo, la cobertura mediática occidental fue prácticamente nula. ¿Por qué?
Baihetan se levanta sobre el río Jinsha, en el suroeste de China. Su construcción requirió ocho años y el trabajo de sesenta mil personas. La estructura principal es un muro de trescientos metros de altura, más alto que la Torre Eiffel, incrustado en una cadena montañosa. Pero lo más impresionante está oculto: la central eléctrica está excavada dentro de la roca, formando una verdadera ciudad subterránea.
Ingeniería sin precedentes
Cada una de las dieciséis turbinas de Baihetan tiene un diámetro de dieciséis metros, comparable a un edificio de cuatro pisos acostado. Están alojadas en cavernas excavadas en la montaña, invisibles desde el exterior. La capacidad instalada total de la represa es de dieciséis gigavatios, entregados de una sola vez en un único proyecto. Para ponerlo en contexto, las Tres Gargantas, la hidroeléctrica más famosa de China, tiene una capacidad mayor pero se construyó en fases durante décadas. Baihetan representa un salto tecnológico y logístico que desafía lo que se consideraba posible.