«Alquilar es tirar el dinero.» «Comprar siempre gana a largo plazo.» Ambas son eslóganes, no análisis. La respuesta depende del precio de compra, el alquiler, el tipo hipotecario, la rentabilidad que obtendrías al invertir la entrada y tu horizonte temporal — y puede cambiar radicalmente si cualquiera de estos factores varía.
Esta calculadora ejecuta los dos escenarios con el mismo dinero: quien compra paga una entrada y una hipoteca; quien alquila invierte esa misma entrada y el ahorro mensual en una cartera con la rentabilidad que tú decidas. Al final del plazo elegido, ves el patrimonio neto proyectado de cada opción en paralelo.
El modelo es intencionadamente sencillo: cada supuesto es visible y editable para que puedas someterlo a estrés. Prueba a bajar la revalorización del inmueble un 1 % o a subir la rentabilidad de la inversión un 1 %. Si el ganador cambia fácilmente, eso ya es información: la decisión está más reñida de lo que parece, y el estilo de vida y la estabilidad importan tanto como la matemática.